Te he dicho, Platero, que el alma de Moguer es el vino, ¿verdad? No; el
alma de Moguer es el pan. Moguer es igual que[1] un pan de trigo, blanco
por dentro, como el migajón, y dorado en torno--¡oh sol moreno!--como
la blanda corteza.
A mediodía, cuando el sol quema más, el pueblo entero empieza a humear y a oler a pino y a pan calentito. A todo el pueblo se le abre la boca. Es como una gran boca que come un gran pan. El pan se entra en todo: en el aceite, en el gazpacho, en el queso y la uva, para dar sabor a beso, en el vino, en el caldo, en el jamón, en él mismo, pan con pan. También solo, como la esperanza, o con una ilusión....
Los panaderos llegan trotando en sus caballos, se paran en cada puerta entornada, tocan las palmas y gritan: "¡El panadero_oo!_"... Se oye el duro ruido tierno de los cuarterones que, al caer en los canastos que[2] brazos desnudos levantan, chocan con los bollos, de las hogazas con las roscas....
Y los niños pobres llaman, al punto, a las campanillas de las cancelas o a los picaportes de los portones, y lloran largamente hacia adentro: ¡Un poqu_iii_to de p_aaa_n!...
A mediodía, cuando el sol quema más, el pueblo entero empieza a humear y a oler a pino y a pan calentito. A todo el pueblo se le abre la boca. Es como una gran boca que come un gran pan. El pan se entra en todo: en el aceite, en el gazpacho, en el queso y la uva, para dar sabor a beso, en el vino, en el caldo, en el jamón, en él mismo, pan con pan. También solo, como la esperanza, o con una ilusión....
Los panaderos llegan trotando en sus caballos, se paran en cada puerta entornada, tocan las palmas y gritan: "¡El panadero_oo!_"... Se oye el duro ruido tierno de los cuarterones que, al caer en los canastos que[2] brazos desnudos levantan, chocan con los bollos, de las hogazas con las roscas....
Y los niños pobres llaman, al punto, a las campanillas de las cancelas o a los picaportes de los portones, y lloran largamente hacia adentro: ¡Un poqu_iii_to de p_aaa_n!...